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BAEKIZED / hiatus :(
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{Trad. Español} Spica [Baekyeol]

Titulo: Spica
Autor: sleepyrice
Numero de palabras: 6.590
Pairing: Baekhyun/Chanyeol
Resumen: Si la tierra y la constelación de Virgo son lejanas 260 años luz, entonces, Chanyeol se pregunta, ¿cual es la distancia entre dos corazones humanos?





SPICA


Había nacido en un pueblo al lado del mar, su padre un fabricante de barcos y su madre una ama de casa, pasando cada día mecánicamente, salpicado de tareas rutinarias y la escuela. Byun Baekhyun era, considerado por otros padres y compañeros, normal, un niño normal. Sus pequeños ojos estaban ocultos detrás de gruesas gafas voluminosas, su cuerpo un poco gordito enterrado bajo capas de anticuados suéteres y camisas de segunda mano, y sus zapatos no eran realmente del tamaño adecuado para el. Torpe y tranquilo, había pasado una buena parte de su tiempo escapando de los implacables matones del colegio, nunca regresando a casa después de la escuela, en cambio siempre escondido en la biblioteca cerca de tres kilómetros de distancia de su casa.

Había descubierto un viejo piano en la sala de música de la biblioteca, enterrado bajo capas de polvo, viejo y descuidado, su alguna vez brillante acabado ahora silenciado y con astillas. El lugar estaba casi desierto la mayor parte del tiempo, la gente del pueblo demasiado ocupada con el sustento y la supervivencia como para tener tiempo para leer. De vez en cuando se toparía con alguien conocido, pero por lo general pasarían uno al lado del otro sin decir nada, solo gestos silenciosos como saludos.


Baekhyun se había dirigido directamente a la sección de música y chillo externamente en todo el estante de libros que estaba esperando por el, emocionado hojeando paginas y capítulos de hendiduras agudas y crescendos, colocandolos a un lado, con cautela, en busca de un libro que realmente pueda entender. En días buenos cogería un libro o dos echándoles un vistazo, metiéndolos en su mochila antes de dirigirse cerca de la costa, leyendo a su vez en los bancos bajo un cielo azul claro. Cuando el clima se volviese amargo se quedaría en el refugio de la biblioteca, sentado solo en el piano, tratando de memorizar los acordes, melodías y progresiones.

El segundo hombre nacido en su familia, Baekhyun había tenido mucha mas libertad para entretener sus caprichos y fantasías, su hermano mayor, llevando la peor parte de las responsabilidades y expectativas de heredar el negocio familiar. Sus padres casi ni parpadean cuando se desliza a través de la puerta en la cena, nunca preguntándole sobre su paradero, y se encuentra apreciando el silencio, ocasionalmente haciendo tareas adicionales para compensar la libertad que le dan.

Durante dos años, la sala de música se había convertido en su solitario santuario – un lugar donde podía cantar con lo mas alto de sus pulmones, donde no era simplemente el normal y tímido Byun Baekhyun, sino la persona en la que pensaba que probablemente quería ser.



La primera vez que se reúne con Chanyeol es cuando el se esta recuperando de un particularmente mal encuentro con matones en la escuela intermedia, escondido en la sala de música, sollozando mientras minuciosamente pegaba con cinta de nuevo las paginas arrancadas de su cuaderno, cuidadosamente remendando sus preciosas partituras.

Chanyeol no dice nada, sentado sin decir una palabra, recogiendo las tijeras para ayudarlo a cortar trozos pequeños de cinta adhesiva, pasándole a Baekhyun una a una mientras pegaba los trozos de papel rasgado de nuevo juntos. Cuando por fin se detiene, mira hacia arriba lloriqueando agradeciendo a su nuevo amigo, la sonrisa deslumbrante que recibe como que lo golpea fuera de su eje y se tambalea, dejando caer su libro recién reparado.

El otro lo había alcanzado mas rápidamente, recogiendo el libro de partituras, quitandole el polvo suavemente con su camisa antes de devolverlo al algo aturdido Baekhyun.

―Soy Chanyeol ―el sonrió, su ojo derecho con tics. ―¿Como te llamas?

Chanyeol era el hijo del farero, y le gustaba mirar al cielo con su padre como señalar las diversas constelaciones con el, le contaba historias de dioses y diosas, la vida y la muerte y el perdón, mientras permanecía noches interminables, acompañando a su padre mientras se sentaban cerca de la radio, alerta en todo momento.

Chanyeol iba a la misma escuela que Baekhyun pero estaban en diferentes clases, y a veces durante los recreos y almuerzos Baekhyun se escabullía, con ganas de charlar con su nuevo amigo, o tal vez incluso comer con el, pero siempre encontraba a Chanyeol encorvado sobre su escritorio, durmiendo lejos. Baekhyun apenas puede culparlo, puesto que sabe que su amigo apenas consigue dormir por la noche, se esconde en un rincón mientras espera a que el resto de la clase deje el salón antes de ir de puntillas con toda la agilidad posible hacia la mesa de Chanyeol, garabateando rápidamente una nota antes de meterla cuidadosamente entre dos de los dedos del muchacho larguirucho. Baekhyun prácticamente corre de nuevo hasta su propia aula vacía, con miedo de que alguien viera y miedo que haya perturbado el poco tiempo de descanso que Chanyeol podría conseguir.

Mas tarde, no pudo evitar sonreír con irracional entusiasmo cuando oyó un golpe en la puerta de la sala de música, seguido de un suave y prudente ―¿Baekhyun?

―¿Puedo sentarme? ―Chanyeol abre la puerta y asoma la cabeza y el brazo a través, agitando un libro un poco demasiado enérgicamente, mostrando sus hileras de dientes blanco perlado.


Baekhyun es bastante inútil sin sus gafas y Chanyeol se da cuenta exactamente lo mala que su vista es cuando viene tropezando en su salón de clases un día, parpadeando como un loco, con las manos en la pared para guiarse mientras tomaba pequeños pasos arrastrando los pies, las rodillas golpeando en mesas y sillas.

―Ch-Chan...yeol? E-estás...ahí? ―la voz de Baekhyun es minúscula y perdida, Chanyeol está fuera de su asiento de inmediato, caminando con pasos rápidos pero firme a su lado, tratando de no asustar al chico ya paralizado. Le deja saber que está ahí aferrándose a su lado, él puede sentir a Baekhyun relajarse mientras el lo ayuda a estabilizarse, dejandole recuperar su equilibrio.

―Me quitaron las gafas, no puedo ver y no sabía a quién más acudir, lo siento mucho por molestarte así... pero, erm, no sé qué hacer... ―divaga Baekhyun, mirando a su alrededor, confundido, tratando de sonreír disculpándose en dirección en donde pensaba  que Chanyeol estaría.

―Hey, está bien ―Chanyeol sonríe amablemente a su amigo asustado, dándole palmaditas en la cabeza y ofreciéndole su brazo izquierdo para que Baekhyun pudiese aferrarse. ―Vamos, vamos a encontrar tus gafas.

Chanyeol ignora las cejas levantadas y las miradas que consigue mientras conduce a Baekhyun entrecerrando los ojos por los pasillos y corredores, manteniéndolo cerca, buscando detrás de las puertas, las esquinas, en los cajones y los armarios hasta que finalmente encuentra los gruesos marcos negros de Baekhyun en un bote de basura en el campo detrás del edificio principal de la escuela. Había sentado a Baekhyun en un banco antes de correr para recuperarlos, pero a medida que se acercaba a la papelera su boca cae abierta en un ―Oh.

―¿Baekhyun?

―¿Los encontraste? ―Baekhyun pregunta esperanzado, entrecerrando los ojos, tratando de encontrar a Chanyeol en medio de la borrosa luz del sol.

―Lo hice...pero están rotos ―murmura Chanyeol, entregándole las gafas que estaban quebradas en el puente de la nariz.

―Oh.

―Creo que pueden tener, erm, algún tipo de arreglo ―Chanyeol dice vacilante, hurgando en la caja de primeros auxilios que estaba colgado en la pared acercando la cinta médica, antes de tomar los marcos rotos encintando todo el puente de la nariz cuidadosamente de manera que las dos mitades estén seguras. Limpia las lentes con el interior de su camisa, deslizando las gafas de nuevo a la cara de Baekhyun, el otro parpadeando hacia él sin comprender.

O-oh oooh puedo ver otra vez ―Baekhyun dice seriamente, los ojos muy abiertos, frunciendo las cejas y Chanyeol ríe a carcajadas de su tonta expresión. ―Gracias, Chanyeol.

―¡Está bien! no hay problema ―le devuelve la sonrisa, ojo derecho haciendo su peculiar tic, ofreciendo una mano a Baekhyun mientras está de pie.

―Me veo realmente gracioso ―Baekhyun ríe mientras captura su propio reflejo en el espejo mientras se dirigen de vuelta al edificio.

―Creo que es realmente muy lindo ―dice Chanyeol y Baekhyun se sonroja, mirando hacia abajo, avergonzado, mirando sus zapatillas, tratando de no tropezar.

Al día siguiente, en el recreo se encuentra con Chanyeol esperándolo fuera de su salón de clases, escondiéndose detrás de la puerta. Camina dentro una vez el aula se encuentra vacía y saca la silla que esta junto a la mesa de Baekhyun, dejándose caer en el asiento mientras sonríe a Baekhyun, la mano rascando la parte posterior de su cuello.

―Hey.

Esta allí de nuevo al día siguiente – y al día siguiente, y al día siguiente, y el día siguiente.


Chanyeol consigue un trabajo como repartidor cuando cumple los dieciséis años, dando vueltas en su bicicleta, y su rutina diaria se vuelve a calibrar. Baekhyun se deja en sus propios planes, por lo general estudiar o hacer los deberes hasta que Chanyeol se une a él más tarde en las noches, generalmente por una o dos horas hasta la cena, una vez terminado su itinerario.

Se había quedado con él hasta tarde un día, cuando Baekhyun se había torcido el tobillo, mientras huía de los matones, a sus torpes y todavía un poco gorditos dieciséis años bastante inútiles, en un hoyo en la pendiente gradual de las verdes colinas llenas de baches. Baekhyun se había negado a volver a la escuela para ver a la enfermera, insistiendo tercamente en ir cojeando y saltando los tres kilómetros hasta la biblioteca.

Cuando la biblioteca había cerrado por el día y habían empacado todos los libros que habían comprobado en la bolsa de Baekhyun, el chico menor pierde el equilibrio y cae de nuevo, gritando mientras pone accidentalmente demasiada presión sobre el pie lesionado.

―Te fuiste y lo hiciste en el peor momento ―Chanyeol suspira mientras se arrodilla para tener una mejor visión de tobillo hinchado de Baekhyun, frunciendo el ceño cuando su amigo se había estremecido de dolor, moviéndose para sentarse.

Baekhyun está demasiado ocupado mirando a otro lado desafiante, demasiado ocupado insistiendo en que todavía podía caminar por su propia cuenta al notar que Chanyeol se había desplazado a una posición en cuclillas delante de él.

―Vamos, te llevaré ―dijo con calma, agitando el brazo y haciéndole gestos a Baekhyun para subir a su espalda.

―Pero soy pesado.

―Está bien, vamos.

―¿Pero que pasa si lastimo tu espalda?

―Soy muy fuerte tu sabes, Baekhyun. Vamos.

Chanyeol esperaba por el en las puertas todos los días después de eso, apoyándolo mientras saltaba en un pie a la biblioteca, durante un mes o dos, Chanyeol lo llevaba a casa en su espalda mientras Baekhyun jugaba con sus oídos, a veces murmurando sintaxis irracionales cuando se quedaba dormido, con la cabeza descansando cómodamente sobre los hombros robustos de Chanyeol. Incluso después de que el tobillo de Baekhyun había sanado por completo, había veces en que Chanyeol le proponía realizar esto otra vez, pero Baekhyun sacudía la cabeza con una tímida sonrisa mientras sostenía la mano del otro, balanceando sus palmas juntas alegremente.

―Vamos a caminar juntos en su lugar.


Estrellas.

Chanyeol siempre estaba leyendo acerca de las estrellas. Baekhyun recuerda las innumerables tardes en que se escondían en la biblioteca juntos y Baekhyun escribiría sus ensayos y extraería sus canciones en las hojas mientras Chanyeol tranquilamente leería libro tras libro sobre astronomía, imágenes sucesivas de supernovas y constelaciones reflejadas en sus ojos marrones claros.

Curioso, Baekhyun intentó inclinarse discretamente para dar un vistazo a las grandes fotografías de galaxias, planetas y las extensiones oscuras del cielo salpicado de un millón de brillantes lucecitas blancas.

―¿Te gusta la astronomía también, Baekhyun? ―le preguntó Chanyeol, con los ojos brillantes, mientras se escabullía al lado de Baekhyun para que el otro pudiese tener una mejor vista, poniendo el libro sobre la mesa para que puedan compartir.

―Realmente no sé mucho sobre eso, en verdad... ―admitió Baekhyun, mirando hacia abajo, sonriendo tímidamente.

Más tarde esa noche, mientras se encontraba a la espalda de la chaqueta de Chanyeol, en el campo detrás de la biblioteca, el chico más alto enseña a Baekhyun todas las constelaciones que conoce, deslizándose en las anécdotas que ha recogido de los libros que ha leído, compartiendo con Baekhyun la historias que su padre había compartido con él.

―¿Ves esa brillante ahí arriba? Es una estrella binaria ―Chanyeol extiende su brazo, señalando, y Baekhyun sigue la dirección de su brazo extendido, y ve las brillantes manchas de luz. ―Esa es mi favorita. En realidad son dos estrellas – la estrella primaria, que es la más brillante, y su compañera, ellas orbitan alrededor de su centro de gravedad común para formar un conjunto singular.

―¿Cuál es su nombre? ―pregunta suavemente, llegando al otro lado de la hierba para enredar sus dedos con los de Chanyeol, sintiendo un cálido hormigueo propagarse por su cuerpo cuando el otro se desliza un poco mas cerca, girando la cabeza para así poder ver a Baekhyun mas claramente en la oscuridad.

―Spica.


Estaban leyendo como de costumbre un día, cuando oye jadear Chanyeol y tirar el libro que tenía en la mano, mano que se mueve para cubrir sus ojos cuando parpadeaba rápidamente, formando lágrimas, haciendo muecas de dolor.

―¿Chanyeol? Oye ¿estás bien? ―preguntó Baekhyun, trepando a ver a su compañero, armado con una pequeña botella de gotas para los ojos y un paquete de pañuelos.

―Estoy bien, ¡no es nada! Creo que fue un poco de polvo que sólo se metió en mi ojo, jaja ―parpadea un par de veces más y sonríe brillantemente a Baekhyun. ―Está todo bien ahora.

―Te ves muy cansado...tal vez deberías descansar un rato ―Baekhyun frunce el ceño, preocupado, frotando el marrón y desordenado flequillo de Chanyeol, notando las ojeras y las bolsas de los ojos hinchadas.

―Mm, creo que lo haré.

Se duerme en el regazo de Baekhyun, con la cara apartada a un lado para que el menor no volviera a ver su expresión de dolor mientras apretaba sus ojos cerrados, sus comisuras temblando, apretando la mandíbula mientras contenía el dolor en silencio, tranquilamente, en si mismo.



Baekhyun había crecido considerablemente más alto en los últimos dos años, rasgos afilados ya no entorpecidos por el exceso de gordura de bebe en sus mejillas, extremidades alargadas y adelgazamiento, puesto que gasto una cantidad creciente de dinero en libros, papel y tinta, dejando de lado los alimentos a favor de ahogarse a sí mismo en sus estudios y su música. Chanyeol sería como 'es una lastima' y trataría de compartir la mitad de su comida con Baekhyun, su propia alarma gastronómica trabajando incansablemente en la cena.

―No necesito crecer mas alto ―dijo con una sonrisa y un tic, entregando a su compañero una manzana y un par de palillos de repuesto antes de alborotar el cabello de Baekhyun. ―Puedo permitirme compartir ―Baekhyun siempre cedería, sólo porque es Chanyeol quien se lo pide, sentándose con su amigo mientras compartían una sola lonchera casera en el frío reconfortante de la biblioteca.

No puede precisar exactamente cuándo fue que se dio cuenta que estaba enamorado de Chanyeol. Tal vez había sido en algún lugar entre la quinta y la doscientos cuarenta y nueve vez que el otro lo había envuelto con una manta alrededor de sus hombros cuando Baekhyun había estado temblando o estornudando. O tal vez fue cuando Chanyeol se había inclinado sobre él cuando estaban tumbados en el césped en su lugar habitual, bloqueando la luna, su corazón latiendo tan ensordecedor en el pecho, ruborizándose violentamente rojo cuando Chanyeol se inclinó para susurrarle a su oído.

Tienes unos ojos tan hermosos.


Chanyeol lo besa solamente cuando el no puede ver.

Se acerco sigilosamente hacia él mientras estaba componiendo y cantando en voz baja, tranquilamente deslizando fuera de Baekhyun las gruesas gafas y dejándolas encima del piano, presionando sus labios contra los de Baekhyun antes de que tuviese tiempo de reaccionar, su mundo desvaneciéndose en borrones de luz y sombras. Olvidaba sus notas, sus ensayos y sus melodías mientras Chanyeol lo jalaría sobre su regazo y Baekhyun sentiría ciegamente su rostro, agarrando su mandíbula, sus orejas grandes y la larga curva de su cuello. Siempre es borroso, como una cámara fuera de foco y Baekhyun realmente, realmente no puede ver, pero descubre que nunca se ha sentido tan cómodo siendo tan vulnerable, cerrando los ojos mientras siente a Chanyeol moviéndose contra él con ternura, manos deslizándose lentamente por su camisa, Chanyeol es siempre cálido y Baekhyun confía en él más que cualquier otra cosa en el mundo – por lo que siempre sonríe en sus besos, sus frentes y narices chocando mientras se olvida todo lo que no es Chanyeol.


La próxima vez que Chanyeol se había reunido con él en la biblioteca llevaba su propio par de grandes gafas, de gran tamaño posadas sobre su nariz, el chico más alto había arrugado la cara, aún no acostumbrado al peso apoyado en su puente de la nariz. Se ríe y agita el brazo mientras camina hasta Baekhyun que está mirando con sorpresa, con las cejas levantadas de curiosidad a la nueva adición a las características faciales de Chanyeol.

―Jejeje. Ahora me veo nerd como tú ―bromea con cariño y Baekhyun lo golpea ligeramente en la parte posterior de la cabeza, haciendo pucheros y pisoteando lejos con altivez, murmurando algo acerca de que no es nerd, en absoluto, sólo volviendo atrás para agarrar la mano de Chanyeol y tirar de él cuando se da cuenta de que el otro no lo esta siguiendo.

Pero el mas alto sisea mientras los dedos de Baekhyun presionan su muñeca, deja caer el brazo como un hierro caliente abrasador antes de alcanzarlo otra vez –suavemente, esta vez– sosteniendo la muñeca de Chanyeol cuidadosamente mientras pliega hacia arriba la manga de su novio, mostrando dolorosos rasguños y moretones azulados a lo largo de su ante brazo hasta el codo. ―¡Estas herido!

Baekhyun esta entrando en pánico, su expresión preocupada transformándose en una de terror cuando ve aun mas marcas de arañazos y heridas en el otro brazo de Chanyeol.

―Me caí de la bicicleta en el camino devuelta de una entrega ―trata de explicar Chanyeol, se apresuro a rodar sus mangas hacia abajo mientras Baekhyun continuaba agitándolos, con los ojos abiertos y boquiabierto. ―¡Pero estoy bien! Es solo un pequeño esguince y un par de moretones y rasguños.

―¿Te caíste de tu bicicleta? ―exclama Baekhyun, expresión horrorizada aun en su rostro, Chanyeol trata de calmarlo con un pellizco en las mejillas y una palmadita en la cabeza. ―No te preocupes Baekhyunnie, ya fui al hospital de la ciudad mas cercana con mi papa. Voy a estar bien!

Baekhyun no dejaría el tema de la caída, y frunce el ceño mientras hace caso omiso a todos los valientes intentos de Chanyeol para distraerlo, tratando de comprobar si esta herido en otro lugar, enganchando sus dedos en el borde de la sudadera con capucha holgada de Chanyeol, levantándola rápidamente para comprobar si su espalda también tenia moretones, pasando los dedos por su piel pálida.

―Pero tomas esa ruta todos los días Chanyeol, no veo como podrías caerte solo ahora, incluso con tus tendencias torpes ―suspira Baekhyun, tirando la capucha negra de Chanyeol hacia abajo una vez satisfecho, deslizando los brazos alrededor de su cintura, dando el otro un abrazo.

―Mis frenos se estropearon y no pude frenar al ir cuesta abajo ―responde Chanyeol rápidamente, dirigiendo a Baekhyun de vuelta de el rincón hasta la sala de música.

―Pero si te hace sentir mejor, no voy a hacer entregas nunca mas ―ríe Chanyeol tranquilizadoramente. ―Mi padre me prohibió andar en bicicleta.

Sonríe a Baekhyun, y esta vez su ojo izquierdo tiene un tic.

―Pero de todos modos, tu audición es pronto ¿verdad? ―pregunta, apretando a Baekhyun ligeramente, mirando el calendario en la pared.

―Mm, si. Si que lo es.


A Chanyeol le encanta cuando Baekhyun canta – en voz baja, como una canción de cuna, silenciosa y suave – siempre que piensa que no hay nadie mirando y nadie escuchando. La primera vez que escucho a Baekhyun cantar, realmente canto cuando Chanyeol se había quedado dormido mientras leía, su cabeza apoyada sobre la mesa, con la cara pegada a las paginas. Estaba lloviznando fuera, la lluvia caía contra las ventanas en lavados silenciosos, un rápido vistazo le dice a Chanyeol que Baekhyun todavía esta sentado en la mesa con el, murmurando y cantando en voz baja para si mismo lineas imaginarias de canciones no escritas mientras mira a través de sus notas y palabras y frases resaltadas.

Chanyeol esta quieto y deja que los sonidos rueden sobre el como las olas que abrazan la costa – demasiado miedo de moverse, y no lo suficientemente valiente como para respirar – se pregunta si Baekhyun sabe que el esta escuchando, se pregunta si se detendría si el lo supiera. Nunca ha logrado comprender completamente lo que las subidas y caídas fragmentadas significaban, pero a medida que se desplaza en la oscuridad el piensa que tal vez, solo tal vez, lo que esta escuchando es el corazón de Baekhyun.

Consigue respuesta un par de semanas mas tarde cuando esta acostado con la cabeza en el regazo de Baekhyun, fingiendo estar dormido otra vez mientras escucha las melodías silenciosas de Baekhyun.

―Se que estas despierto Chanyeol ―abre los ojos y Baekhyun esta mirándolo directo a los ojos, apareciendo al revés en su visión, pero oye a Baekhyun dejando su bolígrafo y momentos después siente sus suaves manos enroscándose por su pelo, jugando con su desordenado cabello, en ocasiones jugueteando con sus oídos. Baekhyun esta murmurando y tarareando de nuevo, soltando armonías compuestas mientras toma su bolígrafo una vez mas para continuar con su ensayo, mano izquierda descansando cómodamente sobre el pecho de Chanyeol, dedos inconscientemente dibujando círculos y formas de estrellas en bucles. Chanyeol permanece aun quieto mientras lo mira desde su regazo, mordiéndose el labio mientras frunce el ceño pensando en una buena manera de expresar su punto de vista – Chanyeol esta fascinado y antes de darse cuenta levanta la palma de su mano para acariciar lentamente, con cariño la mejilla de Baekhyun. La expresión de Baekhyun se suaviza al sentir la cálida mano de Chanyeol contra su fría mejilla y cierra los ojos mientras sostiene su mano en su lugar, apoyándose en su toque, riendo cuando Chanyeol sonríe tontamente a el desde abajo mientras Baekhyun besa sus nudillos uno por uno.

Las palabras se escapan de su boca en un susurro y se cuelgan en el aire fuertemente, de momento, hasta que Baekhyun asiente en silencio y se inclina hacia abajo, quitando el flequillo despeinado a un lado mientras presiona sus labios suavemente en la frente de Chanyeol.

Te amo.


El día de la audición toman un tren de la mañana juntos hacia Seúl – Chanyeol tirándolo de sorpresa y yendo a la estación, boleto en mano, abrazando a un muy nervioso y lleno de pánico Baekhyun quien instantáneamente se calma en sus brazos. Había guardado aparte una porción del dinero que había obtenido de su trabajo de entregas sabiendo que lo necesitaría algún día, esta contento de haberlo hecho, mientras observa a Baekhyun enterrar la cara en su pecho y lamentar dramáticamente, apretándolo con gratitud.

Cuando se separan ayuda al otro con la lista de cosas que tiene que llevar con el, comprobando que todo ello este empacado uno por uno, contando las copias de los formularios de solicitud y las composiciones antes de abordar el tren, tomados de la mano.

Sus manos permanecen unidas, cuando se desplazan rumbo a la Universidad, haciendo caso omiso de las miradas curiosas mientras Chanyeol se cola pacientemente en los pasillos con el, manteniendo los delgados dedos de Baekhyun entre sus grandes palmas, manteniendolas con calor – y hasta que Baekhyun tiene que salir de su lado para pasar por la puerta, que no lo suelta.


―Chaaannyeooool no puedo abrirlo, no puedo abrirlo! ―Baekhyun gritando desde el otro lado del campo fuera de la biblioteca, agitando locamente el sobre todavía sellado en el aire.

―No hablare contigo hasta que lo hagas! ―grita Chanyeol de vuelta, tomando pasos hacia adelante, con los brazos cruzados. Le saca la lengua a Baekhyun infantilmente pero nervioso también, inquieto y empezando a preocuparse cuando Baekhyun esta tomando mas del tiempo que debería en abrir y leer la carta. Esta a punto de abrir la boca otra vez para comprobar si Baekhyun esta bien, cuando registra en su mente que el otro esta corriendo hacia el, gritando palabras incomprensibles, y sus pies están congelados en el lugar, aun no muy seguro de como debería reaccionar.

―¡Seúl, Channie! ¡Voy a Seúl! ¡Me dieron una beca! ―Baekhyun grita mientras corre precipitadamente a sus brazos, Chanyeol lo atrapa fácilmente y saltan, gritan y chillan con entusiasmo como niños, corriendo, dando vueltas y abrazándose, aunque solo sea por un rato, feliz por un sueño que esta a un paso menos de ser cumplido.


―¿Recuerdas la estrella de la que te hable? ―están sentados juntos, acurrucados cerca en el frió de la noche.

―¿Como se llamaba?

―Spica, una de las gigantes azules

―Cuando te sientas solo en Seúl, solo busca la estrella y piensa en mi ―dice sonriendo, dando suaves codazos en las costillas de Baekhyun.

―Te dibuje un diagrama por si acaso se te olvida ―Chanyeol ríe y pesca alrededor de su bolsillo un pedazo de papel doblado, mostrándoselo a Baekhyun antes de presionarlo en su palma. ―No lo pierdas, ¿de acuerdo?

Baekhyun asiente débilmente, sollozando un poco, aun frotándose los ojos mientras Chanyeol le da codazos una vez mas, en un vano intento de aliviar la tristeza de sus pulmones.

―Vas a ir a Seúl, y vas a cantar, Baekhyun ―Chanyeol sonríe con gusto a la vez que frota su mano a lo largo de la parte posterior del cuello del otro, suavemente. ―Al igual que siempre has querido. Tocar el piano y cantar.

Y recuerda la forma en que Chanyeol suavemente había deslizado fuera sus gafas por ultima vez y guardándolas a salvo en su bolsillo delantero, la familiar forma en que su visión se rindió entre vertiginosas manchas de color y fragmentos de luz, la forma de sus labios, suaves, cálidos y temblorosos se habían sentido tan naturales contra los suyos. Baekhyun se aferra impotente a Chanyeol mientras siente sus brazos enroscarse instintivamente alrededor de su pequeño cuerpo, un brazo protector alrededor de su cintura y el otro acunado a su cabeza, los dedos temblorosos enhebrados a través de sus suaves cabellos marrones.

Recuerda sus propias manos llegando a ciegas, la punta de los dedos palpando sobre sus características, imprimiendo en su mente las curvas y huecos de la cara que esta a punto de soltar y Chanyeol lo besa lentamente una, dos, tres, cuatro veces mientras Baekhyun intenta desesperadamente limpiar las lagrimas de la persona que mas ama.


Chanyeol le escribe tres veces a la semana, con fidelidad durante seis meses, enviándole fotografías y postales desbordantes con su elegante escritura salpicada con caras sonrientes y bocetos de los cambiantes escenarios de su ciudad natal.

Baekhyun guarda todas y cada una, escondidas ordenadamente en su cajón, escribiendo de vuelta respuestas en el otro lado de sus partituras, doblándolas en sobres y enviándolas por correo cada vez que tiene la oportunidad de escapar de los compromisos de la escuela. Las cartas de Chanyeol siempre dejaron una estúpida sonrisa en su rostro.

Pero el tiempo paso y de días pasando a semanas y de semanas a meses y las cartas se iban haciendo progresivamente mas cortas, su letra transformándose de su anterior pulcritud, en letras y alfabetos garabateados al azar, ascendiendo a lineas irregulares rayadas en las paginas. Baekhyun admite estar decepcionado, su corazón cayendo mas y mas, la apertura de sobres solo para saludar con singulares frases con suspiros.

Recibe la primera hoja en blanco un mes mas tarde y la tira a un lado, demasiado desanimado como para notar la ordenada fila de pequeños puntos en relieve presionados sobre la limpia y suave hoja en blanco y deja de molestarse en abrir los sobres que siguen llegando, amontonándolos en un rincón de su cuarto, sin abrir. No es hasta que su compañero de piso recoge las hojas desechadas una semana mas tarde que el se da cuenta de lo ciego que había sido.

―¡Baekhyun hyung! No sabia que podías leer Braille ―Kyungsoo sosteniendo el papel en relieve a la luz, pasando los dedos sobre la superficie punteada, con curiosidad.

―Y...O...? ―Kyungsoo se rasca la cabeza, tratando de descifrar las letras codificadas, saltando en shock cuando Baekhyun le arrebata el papel con furia, empujando a su compañero de piso por la puerta y bloqueándolo fuera de la habitación antes de voltear y abrir su laptop escribiendo a toda prisa en los buscadores, cejas fruncidas.

Siente su estomago hundiéndose mientras descodifica los alfabetos uno por uno, rápidamente escribiendo sus equivalentes en las áreas levantadas, los ojos borrosos en cuanto las oraciones se construyen y se siente una basura, el debería haber sabido, debería haberlo notado porque ha estado a su lado durante todo este tiempo – pero nunca lo hizo, Baekhyun esta pasmado en silencio mientras sus ojos atraviesan las lineas repetidas veces, vacilante a medida que avanza sobre esas dos palabras en particular.

Te extraño. Me gustaría poder ver tu rostro. Ojala pudiera correr a ti en este momento. Es posible que sea muy difícil estar en Seúl, pero no llores, Baekhyunnie.

Lanza los libros y lapices a un lado en cuanto revuelve locamente, hurgando en los montones de tarjetas postales y cartas para encontrar la carta en la que Chanyeol había escrito el numero de teléfono de su casa. Había evitado llamar a Chanyeol todo este tiempo, miedo a que el sonido de su voz solo amplificara los dolores de la soledad que había sentido tan a menudo, apegado a escribir palabras cuidadosamente elegidas que nunca traicionaron su corazón nostálgico. Cuando por fin encuentra la carta correcta, las manos de Baekhyun tiemblan tan urgentemente que se le cae el teléfono dos veces y presiona los dígitos equivocados una y otra vez, esta cerca de la histeria en el momento en que la llamada se establece y-

―¡Hola! estas hablando con Park Chanyeol ―profundo, brillante y alegre, como siempre, como lo recuerda, después de todo este tiempo. Hay un largo y pesado silencio mientras Baekhyun registra completamente el sonido, puede oír a Chanyeol jugando con el cable del teléfono en el otro extremo.

―¿Hola? ¿Hay alguien ahí?

―Chanyeol.

―¿Baekhyun? ¿Estas bien? ¿Cual es el prob.. ―puede oír la preocupación en su voz y se ahoga, apretando los ojos mientras los primeros sollozos se apoderan de su cuerpo, un fuerte sollozo agudo es el único sonido que logra conseguir de su garganta cerrada.

―¿Baekhyun? Estas llorando oh no no-

―¡Idiota! Estúpido, maldito idiota! ―Baekhyun prácticamente gritándole al receptor, pateando la pila de libros cerca de su cama, viendo el colapso de la columna y caen, apenas sintiendo dolor en los dedos de los pies. ―¿Por que no me lo dijiste, Chanyeol? ¿Por que te escondes esto... por que ¿por que no me di cuenta de ello?

Se acurruca en el suelo, presionando el teléfono a su oreja, los nudillos pálidos mientras agarraba el dispositivo firmemente, llorando en sus rodillas mientras cantaba una y otra y otra vez mas que mil susurros de lo sientos y te amos, Chanyeol se sienta con el, escuchando en silencio, a kilómetros y kilómetros de distancia mientras le rogaba tan impotente por perdón.



Habían terminado enviándose cartas mutuamente después de esa noche. Baekhyun llamaría a Chanyeol cada noche durante la cena, poniéndolo en modo de altavoz y el podría oír al otro divagando una y otra vez sobre lo que hizo ese día mientras comía sus fideos, disfrutando del sonido de la voz de Chanyeol hacer eco por toda la habitación mientras bromeaba preguntaba y se reía. Hablaban todo tipo de cosas, por lo general sobre como se esta adaptando Chanyeol, a veces sobre el trabajo de Baekhyun, y siempre, se daría cuenta de como Kyungsoo se deslizaba fuera de la cocina, un tazón y palillos en mano, para darles un poco de tiempos para si mismos.

Baekhyun hace señales con la mano a Kyungsoo un día, cuando descubre a Kyungsoo saliendo de nuevo, dando palmaditas en la silla a su lado, haciendo un gesto a su compañero de piso para unirse a el. Kyungsoo sigue parpadeando en medio de la confusión cuando se desliza en el asiento, dejando su tazón de ramen en la mesa.

―Chanyeol-ah ―Baekhyun llama a Chanyeol en la linea, y Kyungsoo se queda mirando el teléfono sin comprender. ―Este es Kyungsoo, mi compañero de piso. El es uno de los vocales principales, y mi junior.

―Oooh, hola, Kyungsoo-ssi! ―el teléfono resuena alegremente, mientras un emocionado Chanyeol saluda entusiasmado, Baekhyun ríe mientras su amigo se sorprende por el repentino estallido de energía. Baekhyun da codazos a Kyungsoo y se las arregla para hacerle cantar una de sus piezas para Chanyeol a través del teléfono, y al termino Chanyeol esta aplaudiendo ruidosamente con asombro, lleno de elogios. ―¡Cantas mejor que Baekhyunnie!

―Lo hace ¿no? ―Baekhyun acaricia a su junior en la cabeza antes de recoger los recipientes vacíos de el y su amigo, Kyungsoo se ruboriza en vergüenza. ―Tengo que ir a lavar los platos, te llamare de nuevo mas tarde, ¿de acuerdo?

Kyungsoo esta a punto de levantarse para ir a ayudar a Baekhyun con los platos cuando escucha la voz de Chanyeol desde el teléfono una vez mas, mucho mas suave que antes, vuelve a sentarse y escucha.

―¿Kyungsoo-ssi?

―¿Si?

―Nunca podría llegar a conocerte en persona pero yo ―Kyungsoo puede oír a Chanyeol titubear, con voz baja en un silencio que Baekhyun no pueda oír. ―Solo quería darte las gracias por cuidar de Baekhyun.

―Gracias por ser su amigo.

Kyungsoo puede decir que esta siendo genuino y sonríe mientras toma el teléfono, y apaga la función de manos libres para poder pasar a la otra habitación, donde su compañero de piso no va a ser capaz de escucharlo.

―¿Chanyeol-ssi?

―¿Si?

―Baekhyun-hyung no dice mucho ―susurra Kyungsoo, escuchando el sonido del agua proveniente de la cocina. ―Pero realmente, realmente te ama.

Chanyeol queda tranquilo, y Kyungsoo continua.

―Mucho. Esta trabajando muy duro en este momento, así que tienes que confiar en el y cuidar de ti mismo también.

Se pregunta si ha dicho algo innecesario cuando Chanyeol habla de nuevo, tan bajo que casi se pierde.

―Kyungsoo-ssi ―comienza Chanyeol, y Kyungsoo esta bastante seguro de que puede oír al otro riendo y sollozando, respiración irregular, mientras trataba de pronunciar las palabras. ―Gracias.

Muchas, muchas gracias.


Baekhyun pasa el resto de un año y medio traducción tras traducción, sin descanso, el lenguaje de una estrella solitaria fuera de su órbita, su otra mitad perdida. Centro de atracción exclusivo de su corazón eclipsado, tan salvajemente sumido en la oscuridad.

Traduciendo desesperadamente para que su Chanyeol pudiese ver, a través de las notas y armonías, sus amadas galaxias y constelaciones otra vez.

Lo había llamado la noche anterior - después de su ceremonia de graduación, sentado en el suelo, rodeado de cajas embaladas con libros, partituras y ropa, todos sellados y etiquetados, listos para trasladarse, certificado de licenciatura que sale de su mochila, junto con los montones de cartas que Chanyeol le había enviado, apoyado a los pies de su cama. Le habían llegado ofertas de trabajo y tarjetas con los nombres de posibles empleadores, manteniendo todas ellas con seguridad en su billetera, todavía no muy seguro de como responder - pero Baekhyun sabe lo único que tiene que hacer, lo que quiere hacer, y sonríe con cariño al saludo vivaz de Chanyeol cuando coge la tercera llamada.

―¡Hey Baekhyunnie!

―¿Chanyeol?

―¿Hmm?

―Voy a casa.



Había nacido en un pueblo al lado del mar, y Byun Baekhyun nostálgico mira a través de la ventanilla del tren mientras el paisaje de su niñez pasa por delante de el una vez mas, recordando los años que había pasado en las colinas y costas, bajo el infinito cielo azul.

Todo lo que tiene con el es su mochila y una gorra que había elegido para Chanyeol en su camino de vuelta, vestido sencillamente con zapatillas, jeans y su sudadera con cómoda capucha negra. Descubre a Chanyeol esperándolo en un banco fuera de la estación, sentado pacientemente, jugueteando con su bastón blanco, su cabello castaño volando alrededor desordenadamente en la brisa.

Baekhyun grita su nombre y Chanyeol reconoce su voz inmediatamente, saltando de sorpresa, girándose hacia la dirección en que Baekhyun venia, agitado.

―¡Llegas tarde! ―lo acusa en tono de broma, y Baekhyun se ríe, caminando hacia el.

―Me lo dijiste antes ¿no? ―Baekhyun respira hasta detenerse frente a su viejo amigo, su amor, su estrella primaria. ―Acerca de tu estrella favorita.

―¿Que hay acerca de eso? ―pregunta Chanyeol curiosamente, el cielo sin nubes se refleja tan dolorosamente claro en sus ojos ciegos.

Baekhyun mete la mano en el bolsillo y saca una hoja de papel doblada, sus lineas de pliegue prominentes, rota en los bordes de ser doblada, plegada y desplegada un sinnúmero de veces, desgastado hasta el punto en que esta cerca de la desintegración. Toma la mano izquierda de Chanyeol y presiona el papel en su palma, dedo indice dibujando la forma de la constelación de Virgo en su antebrazo, terminando en su brillante, Spica.

Oye a Chanyeol tomar una respiración lenta y profunda mientras las piezas hacen clic en su cabeza, recordando las palabras exactas que el mismo había dicho a Baekhyun cuando aun eran adolescentes: ―Dos estrellas que orbitan alrededor de su centro de gravedad común para formar un conjunto singular. Chanyeol no sabe muy bien como reaccionar, de pie inútilmente, inmóvil mientras abre la boca y parpadea, tratando de formar lineas coherentes en su cerebro.


―Te he extrañado ―suspira Baekhyun en cuanto da un paso adelante, acariciando el espacio que siempre ha sido de el, solo de el. ―Chanyeol.

―Sigo siendo demasiado pequeño como para cargarte ―ríe con su cara presionada a una familiar clavícula, los ojos cerrados, disfrutando de la calidez del abrazo acogedor de Chanyeol, sus manos se habían enroscado instintivamente alrededor de la cintura de Baekhyun a pesar de su temporal congelación intelectual. ―Pero siempre podemos caminar juntos.

―T-Tengo miedo Baekhyun ―se escapan las palabras vacilantes, y Baekhyun asiente, cerrando los ojos mientras Chanyeol se aleja por un momento, conocidas manos callosas moviéndose para trazar sobre su rostro, deteniéndose en su cuello. ―Yo también, Chanyeol, y no se que hacer tampoco.

―Pero vamos a estar bien ―Baekhyun le susurra tranquilizante al oído, desplazando sus manos arriba y abajo por su espalda, tratando de consolar a Chanyeol mientras se ahoga, lloriquea y se aferra a el, como si abrazándolo nada mas compensaría el tiempo perdido.

Chanyeol asiente con la cabeza, todavía sollozando mientras Baekhyun sonreía, facilitando el bastón blanco fuera del agarre firme de Chanyeol, sustituyéndolo por su propia pequeña mano. Cruza los dedos largos de Chanyeol con los suyos y tira de su brazo, riendo alegremente mientras una particular brisa fría provoca a Chanyeol estornudar – y caminan juntos, lado a lado, cayendo en naturales pasos, como solían hacerlo incontables veces, todos esos años antes.

Spica

Original por Sleepyrice

Tags: baekyeol, pg-13, spica
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